La luz del Golfo cambia por completo cómo se ve un color. Esto es lo que miramos antes de recomendar una carta.
La luz manda más que la carta de colores
Un gris que en la tienda parece neutro puede volverse azul en una fachada orientada al mar. La razón es sencilla: la luz reflejada por la arena y el agua es mucho más fría que la de interior.
Antes de decidir, pintamos una muestra de al menos 60 × 60 cm en la propia pared y la miramos a tres horas distintas del día.
Tres reglas que aplicamos siempre
- Elegir el color con la muestra en vertical, nunca sobre una mesa.
- Comparar contra el blanco del techo, no contra el suelo.
- Mirar la muestra al amanecer y al atardecer, que es cuando más cambia.
Un color acertado en la carta y equivocado en la pared sigue siendo un color equivocado.
Si quieres que lo veamos juntos, pide una cotización y llevamos las muestras a tu casa.



