La misma máquina que deja una entrada como nueva puede arruinar un revestimiento. La diferencia está en la presión y la distancia.
No todo se lava con la misma presión
El error más común es tratar una fachada como si fuera un pavimento. El hormigón aguanta presiones que dejarían marcas permanentes en madera, vinilo o estuco.
Lo que usamos según la superficie
- Hormigón y adoquín: presión alta, es lo que resiste sin problema.
- Estuco, vinilo y madera: lavado suave, con más detergente y menos fuerza.
- Tejados: nunca a presión. Solo químico y aclarado.
Señales de un lavado mal hecho
Rayas paralelas a la dirección de la lanza, vetas más claras donde el chorro estuvo más cerca, o fibra de madera levantada. Ninguna de las tres se corrige lavando otra vez.
Si al terminar se ven las pasadas, la presión era demasiado alta.
En propiedades cercanas al mar recomendamos un lavado suave anual: quita la sal acumulada antes de que empiece a atacar el acabado.


