El polvo de obra se mete donde no lo esperas. Este es el orden en el que lo sacamos para que no vuelva a caer.
Por qué el orden importa
El polvo de yeso y de lijado es finísimo y se queda suspendido durante horas. Si limpias el suelo primero, en media hora vuelve a estar cubierto.
Nuestro orden de trabajo
- Techos y luminarias.
- Marcos, puertas y rodapiés.
- Cristales por dentro y por fuera.
- Suelos, siempre lo último.
Cada fase se aspira antes de pasar cualquier paño húmedo: mojar el polvo de obra lo convierte en barro.


